Revista No 34 GUARDINO, Peter, The Time of Liberty. Popular Political Culture in Oaxaca, 1750-1850, Durham, Duke University Press, 2005, 405 pp. Marcela Echeverri* Tema: Siglo XIX: sociedad, educación y poder Julio – Diciembre 2007 Pagínas: 248 - 252
Peter Guardino es un historiador que desde hace una década
está dedicado a estudiar a los grupos populares campesinos e indígenas en
América Latina, en la transición de la Monarquía a la República. Su primer
libro, Peasants, Politics, and the Formation of Mexico’s National State:
Guerrero 1780-18401, exploró un aspecto hasta entonces ampliamente
ignorado: el importante lugar que ocuparon las alianzas y luchas locales que
involucraron a las mayorías rurales de México, en la construcción del sistema
político nacional. También demostró que los campesinos en Guerrero a través del
proceso de Independencia fueron protagonistas de las rebeliones locales,
regionales y nacionales que caracterizaron la política mexicana durante el siglo
XIX.
Al proponer una reconceptualización de la relación entre
clases populares y la nación, Guardino se unió a autores como Florencia Mallon2.
Tanto Mallon como Guardino escriben en contra de una visión elitista del poder y
de la política, de una historiografía que reprodujo la visión heredada de las
elites decimonónicas latinoamericanas3. Aquellos “políticos que
querían reducir la importancia de las elecciones”, para hacerlo, culparon a las
personas que vivieron en el siglo XIX, contrastando su comportamiento con “un
ideal básicamente ficticio que ellos creyeron que dominaba en Europa o en
Estados Unidos” (p. 281). Sin embargo, como vemos en éste y otros trabajos
recientes de historia política con una metodología social, la habilidad de los
indígenas y campesinos para impactar el gobierno local, regional y nacional fue
enorme4. Además, esto implica reconocer que los sectores populares,
rurales y urbanos, históricamente han negociado activamente con los valores
nacionales, fundamento del proyecto republicano en América Latina.
El trabajo de Guardino no se centra, sin embargo, en una
dimensión discursiva de la política o de los valores políticos. Por el
contrario, la contribución de The Time of Liberty consiste en desarrollar un
profundo y amplio estudio de las características locales de la estructura social
y de la cultura política en dos regiones de la actual Oaxaca, desde la Colonia
(1750) hasta comienzos de la República (1850). La primera es la ciudad de Oaxaca
-luego llamada Antequera- y la segunda, el distrito rural de Villa Alta. El
minucioso e interesante trabajo que presenta Guardino es testimonio de la
posibilidad de investigar este tipo de aspectos a nivel local, ubicando en la
historia política a los sectores populares o “empobrecidos”.
Metodológicamente, el trabajo utiliza sobre todo fuentes
judiciales, que son ricas para acceder a los grupos indígenas y campesinos,
además de las elites. Contextualizar las acciones y los argumentos judiciales de
aquéllos en un espacio legislativo determinado, es decir, las leyes y tendencias
jurídicas de una época, permite a Guardino ir más allá del estudio de las
intenciones de las elites legisladoras (coloniales o republicanas, según el
momento) para conocer las respuestas de los “subalternos” a las mismas.
Su análisis se apoya fundamentalmente en dos conceptos:
cultura política y hegemonía. El primero es la herramienta a través de la cual
revisa los imaginarios políticos de los habitantes de Oaxaca, tanto plebeyos
como de la elite, enfatizando sus cambios y permanencias a lo largo del periodo
de estudio. En la época colonial son esenciales los argumentos realistas o
monarquistas, pero aun éstos, es decir, “la relación con el rey, estaba filtrada
por la política” local (p. 47). Guardino logra identificar los “valores
políticos” de campesinos e indígenas, y muestra cómo estaban en constante
negociación primero con los proyectos políticos de los Borbones, luego con los
de los liberales españoles (de manera intermitente entre 1812-1820) y,
finalmente, con los del Estado mexicano. En cada uno de los tres contextos, el
gobierno hizo concesiones a “las tradiciones indígenas de gobierno” (p. 239).
Es en este último sentido que para Guardino es tan central
el tema de la hegemonía. Este segundo concepto ha sido acogido rápidamente por
la historiografía política latinoamericanista. Como es conocido, el término se
inspira en el pensamiento de Antonio Gramsci5. Sus principales
cualidades son: primero, permitir el estudio del Estado en relación con la
sociedad civil y, segundo, resaltar el conflicto en aquella relación y no
simplemente el consenso6. Guardino reivindica la utilidad del
concepto y lo usa reiteradamente para nombrar la relación entre elites y
subalternos (términos que se incluyen dentro de la visión hegemónica de la
sociedad y del poder) en Oaxaca desde 1750 hasta 1850.
Voy a detenerme brevemente en este punto. Cuando, en los
primeros capítulos del libro, Guardino recuenta las principales características
de la sociedad, la economía y la cultura política en Oaxaca, es sumamente
cuidadoso en demarcar el cambio que representó el proyecto político de los
Borbones en esta región de la Corona. De hecho, no he visto otro trabajo que
haga una descripción tan detallada y coherente de las variables que pueden
reconocerse y estudiarse para evaluar el impacto de las reformas borbónicas en
un nivel local. Es decir, elaboró un punto de partida que reflejara la vida
política en la zona de su estudio antes de los Borbones (papel de las
autoridades civiles y religiosas, mecanismos fiscales, relaciones de género,
etc.), y luego lo contrastó con el funcionamiento de la vida política -en
relación con las directrices borbónicas- en los años posteriores. La conclusión
de Guardino en este aspecto es que no hubo un impacto trascendental en el modo
como los indígenas y campesinos de la región de Oaxaca participaron del ámbito
judicial, en gran parte, porque el “proyecto hegemónico” Borbón era
esencialmente elitista en su visión de la sociedad y, por lo tanto, se planteaba
más bien como excluyente frente a los sectores populares. Con esto claro, el
autor se dirige hacia el estudio del proceso de Independencia partiendo de la
idea que lo que sucedió entre los años 1808-1823 fue un cambio en el “proyecto
hegemónico” con respecto a aquél que habían inaugurado los Borbones. Algunos
elementos de la política liberal gaditana fueron consecuentes con el modelo de
Estado planteado durante el siglo XVIII, pero en realidad los liberales tuvieron
una visión sobre la importancia de la movilización popular para sus fines, y de
ahí surge la legislación e implementación del sistema electoral en el territorio
hispánico a partir de 1810.
Aunque este es un tema que se está estudiando
exhaustivamente en la historiografía de las independencias7, me
parece que el énfasis que pone Guardino en el concepto de hegemonía merece ser
evaluado. Con ello el autor homogeniza la política en el mundo hispánico
anterior a las independencias y aquélla que resultó del surgimiento de la
política nacional. Si se tiene en cuenta el origen y uso original del término
‘hegemonía’, es fácil concluir que su utilidad fue demostrada en contextos de
política “moderna”. Tal fue, por ejemplo, el éxito del trabajo sobre la
revolución mexicana editado por Joseph y Nugent, que evaluaba el conflicto y la
negociación de la política revolucionaria a nivel de distintas poblaciones, y
entendía la revolución sobre todo como un proyecto cultural8. Sin
embargo, tal proceso tuvo unas instituciones de por medio y valores políticos
republicanos y fundamentalmente liberales. No sucede lo mismo con el caso de la
política borbónica, por mucho que se quiera equiparar aquel proyecto de
centralización con una visión moderna del Estado. Por todo esto, creo que es
cuestionable el uso que se hace del término hegemonía para referirse
indistintamente a los periodos colonial y republicano, lo cual no solamente se
ha visto en el trabajo de Guardino, sino también en el de Sergio Serulnikov
sobre Charcas9. Otros libros recientes que estudian la naturaleza del
gobierno de la Monarquía hispánica nos invitan a evaluar con cuidado los
mecanismos y los discursos de este poder. Ello implica, entre otras cosas, no
proyectar los valores políticos actuales sobre las instituciones, relaciones y
valores de aquel momento10.
Dejando esto claro, pasaré a referirme brevemente a los
principales aportes de los capítulos del libro sobre la fase republicana. En el
tema de la Independencia y las clases populares hay varias posiciones frente a
los motivos que llevaron a los campesinos e indígenas a participar en los bandos
en contención. El trabajo publicado por Eric Van Young en 2001, The Other
Rebellion, fue muy importante, porque apuntó a lo que todavía entonces era
todavía un problema inexplorado: la visión subjetiva de la guerra (ideología y
violencia) a partir de la experiencia de los grupos indígenas alrededor de la
ciudad de Méxic11. Los argumentos de este autor han sido acogidos muy
positivamente en América Latina12. Sin embargo, ese trabajo ofrece
una representación de los indígenas en extremo aislada de la realidad política y
de los principales discursos de la época; cosa que es una elección del autor y
no algo intrínseco a la mirada cultural ni a los objetos de estudios populares o
comunales. Efectivamente, Guardino aborda directamente este problema y refuta a
Van Young diciendo que aunque éste
“está más que acertado en su afirmación sobre la manera en
que las aspiraciones sociales y políticas de los campesinos se centraban en la
villa [o el pueblo] me parece que [Van Young] subestima la frecuencia con la
cual los mismos campesinos necesitaban recurrir a aliados, discursos o símbolos
del mundo exterior para cumplir sus aspiraciones. Ya sea en el caso en que los
campesinos se involucraron en grandes movimientos sociales o cuando llevaron
adelante lo que parecerían ser insignificantes confrontaciones legales, éstos
estaban imbricados en un sistema político que se extendía mucho más lejos de lo
que uno podía ver desde la punta de la iglesia de la villa.” (p. 286).
A partir de su estudio sobre Oaxaca, Guardino se enfrenta a
uno de los trabajos que habían cuestionado el alcance de la política republicana
entre sectores populares en América Latina: el de François-Xavier Guerra13.
El estudio de Guerra, que también comienza con el proceso de Independencia,
describe una continuidad de la mentalidad política de Antiguo Régimen y las
relaciones que de ésta se derivan en la política decimonónica. Supuestamente, la
existencia de estructuras corporativas y redes clientelistas limitaron el
impacto del proyecto electoral que se inauguró con el liberalismo español14.
Guardino dedica un largo capítulo, el quinto, al estudio de la emergencia de
dinámicas electorales en Oaxaca, y refuta esa idea bajo la evidencia de la
respuesta de movilización inmediata por parte de las clases populares en función
de los principios electorales. Teniendo esto en cuenta, The Time of Liberty
propone una explicación alternativa al giro radical que tomó la política a
mediados del siglo XIX en México, como en otros países latinoamericanos,
reduciendo sus aspiraciones democráticas. No fue, como sugiere Guerra, porque
sólo la elite tuviera interiorizados los principios de tal tipo de prácticas, o
de la ciudadanía, pues tanto en la ciudad de Oaxaca como en las áreas rurales
los mexicanos “empobrecidos” ejercieron y reclamaron su derecho al voto. Tampoco
había una red clientelar entre las elites urbanas y la masa de la población,
basadas en lazos económicos. Más bien, la intolerancia política y la falta de
pluralismo en la ética política de las elites fueron los factores que marcaron
profundamente el destino de la democracia en ese país.
He intentado sintetizar los principales argumentos del
libro, señalando sus aspectos complicados y positivos en vista de una
historiografía muy amplia sobre la época borbónica, el proceso de Independencia
y la creación de la República. Sólo resta decir que recomiendo absolutamente la
lectura del libro. Aunque es un texto extenso y Guardino no se esforzó
particularmente por resumir los detalles de su investigación y, por el
contrario, plantea a lo largo de las páginas referencias a los distintos
periodos con lo cual puede ser repetitivo, el trabajo motiva a pensar la vida
política hispanoamericana en distintos niveles -sus interconexiones
territoriales, sociales e históricas- con mucha claridad analítica y una
exhaustiva ilustración de los problemas metodológicos e historiográficos que
surgen con una investigación como ésta.
*Antropóloga de la Universidad de los Andes,
Bogotá, Colombia; MA en Teoría Política de la New School for Social Research,
Nueva York, Estados Unidos y candidata al PhD en Historia de América Latina y el
Caribe en la New York University, Nueva York, Estados Unidos.
me391@nyu.edu «« Volver 1GUARDINO,
Peter, Peasants, Politics, and the Formation of Mexico’s National State:
Guerrero 1780-1840, Stanford, Stanford University Press, 1996.
2MALLON,
Florencia, Peasant and Nation. The Making of Postcolonial Mexico and Peru,
Berkeley, University of California Press, 1995. Ver también SANDERS, James,
Contentious Republicans: Popular Politics, Race, and Class in Nineteenth-Century
Colombia, Durham, Duke University Press, 2004.«« Volver
3Estas mismas preguntas se han desarrollado en
la historiografía reciente sobre ciudadanía. Ver, por ejemplo, IRUROZQUI, Marta,
A bala, piedra y palo. La construcción de la ciudadanía en Bolivia, 1826-1952,
Sevilla, Diputación de Sevilla, 2000 y SABATO, Hilda, Ciudadanía política y
formación de las naciones. Perspectivas históricas en América Latina, México,
FCE, 1999. «« Volver
4Ver,
por ejemplo, WALKER, Charles, Smoldering Ashes: Cuzco and the Creation of
Republican Peru, 1780-1840, Durham, Duke University Press, 1999.«« Volver
5GRAMSCI, Antonio, Cuadernos de la cárcel,
México, ERA-Universidad Autónoma de Puebla, 2001. «« Volver
6Para una discusión interesante sobre el tema,
ver ROSEBERRY, William, “Hegemony and the Language of Contention”, en JOSEPH,
Gilbert y NUGENT, Daniel (eds.), Everyday forms of State Formation, Durham, Duke
University Press, 1994 y JACOBSEN, Nils y ALJOVÍN DE LOSADA, Cristóbal,
Political Cultures in the Andes, (1750-1950), Durham, Duke University Press,
2005 (sobre todo la parte introductoria sobre las tendencias analíticas en el
campo de historiografía política).«« Volver
7Ver, por ejemplo, la reciente compilación de
RODRÍGUEZ, Jaime (coord.) Revolución, Independencia y las nuevas naciones de
América, Madrid, Fundación MAPFRE Tavera, 2005 y PORTILLO VALDES, José María,
Crisis atlántica. Autonomía e independencia en la crisis de la monarquía
hispana, Madrid, Fundación Carolina - Centro de Estudios Hispánicos e
Iberoamericanos - Marcial Pons Historia, 2006.«« Volver
8JOSEPH,
Gilbert y NUGENT, Daniel (eds.), op. cit. «« Volver
9Guardino cita a Serulnikov como ejemplo
historiográfico al referirse a las reformas borbónicas como un proyecto
hegemónico, en la página 8 del libro. Ver SERULNIKOV, Sergio,
Subverting Colonial Authority, Durham - Londres, Duke University Press, 2003.«« Volver
10Ver CAÑEQUE,
Alejandro, The King’s Living Image. The Culture and Politics of Viceregal Power
in Colonial Mexico, Londres, Routledge, 2004; FERNÁNDEZ ALBALADEJO, Pablo,
Fragmentos de Monarquía: Trabajos de historia política, Madrid, Alianza, 1992;
HERZOG, Tamar, Upholding Justice. Society, State and the
Penal System in Quito (1650-1750), Ann Arbor, The University of Michigan Press,
2004.«« Volver
11VAN
YOUNG, Eric, The Other Rebellion. Popular Violence, Ideology, and the Mexican
Struggle for Independence, 1810-1821, Stanford, Stanford University Press, 2001.«« Volver
12Ver, por ejemplo, el artículo de GUTIÉRREZ,
Jairo, “‘El infame tumulto y criminal bochinche’: Las rebeliones campesinas de
Pasto contra la República (1822-1824)”, en Independencia y transición a los
Estados nacionales en los países andinos: Nuevas perspectivas, Memorias del
Segundo Módulo Itinerante de la Cátedra de Historia de Iberoamérica, Cartagena
de Indias, agosto 10 a 13 de 2004, Universidad de Santander, Organización de
Estados Iberoamericanos, 2005, pp. 371-399 y el de BONILLA, Heraclio, “Rey o
República: El dilema de los indios frente a la Independencia”, en Independencia
y transición…op. cit., pp. 357-369.«« Volver
13GUERRA, François-Xavier, Modernidad e
Independencias, México, Fondo de Cultura Económica, 1993.«« Volver
14Elecciones que venían siendo practicadas desde
tiempos de la Constitución de Cádiz, entre 1810 y 1814.«« Volver